Cuidados del caballo en primavera

La primavera es una estación de transición que trae cambios importantes para el caballo: la muda del pelo de invierno, la explosión del pasto y el aumento de la actividad. Anticiparse a estos cambios evita problemas y prepara al caballo para la temporada de trabajo.

La muda del pelo

En primavera el caballo pierde el pelo largo de invierno. Es una época de cepillado intenso: ayudar a retirar el pelo muerto mejora su confort y permite revisar la piel. La muda consume energía, por lo que conviene vigilar la condición corporal.

Pasto rico y riesgo de laminitis

La hierba primaveral crece rápida y rica en azúcares, lo que dispara el riesgo de laminitis, especialmente en ponis y caballos con tendencia al sobrepeso o problemas metabólicos. Conviene limitar el acceso al pasto nuevo de forma gradual y vigilar a los animales de riesgo.

Plan sanitario

La primavera es buen momento para revisar el plan vacunal con el veterinario, realizar la desparasitación (idealmente guiada por análisis coprológico) y programar la revisión dental. Es también temporada de inicio de la presión de insectos, que conviene anticipar.

Vuelta al trabajo

Tras un invierno de menor actividad, la vuelta al trabajo debe ser progresiva para recuperar forma física sin lesiones. Aumentar poco a poco la intensidad y duración de las sesiones protege tendones y articulaciones.

Preguntas frecuentes

¿Por qué hay más riesgo de laminitis en primavera?

Porque el pasto nuevo es muy rico en azúcares, lo que puede desencadenar laminitis en caballos predispuestos. El acceso debe ser gradual.

¿Debo bañar al caballo en plena muda?

Puede ayudar a retirar pelo muerto en días templados, pero el cepillado frecuente es la herramienta principal de la muda.

¿Cuándo desparasitar?

Lo ideal es guiarse por un análisis coprológico y la pauta del veterinario, más que por el calendario fijo.


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