Aires del caballo: paso, trote y galope según la FEI

Los aires del caballo son sus formas naturales de desplazarse. En equitación se trabajan tres: paso, trote y galope. Cada uno tiene un ritmo propio, un orden de apoyos fijo y variantes según la amplitud y la reunión. Esta guía explica los tres a partir de las definiciones del reglamento de doma de la Federación Ecuestre Internacional (FEI), que es la referencia que usan jueces y entrenadores en todo el mundo.

Resumen: los tres aires de un vistazo

Aire Tiempos Orden de apoyos Suspensión
Paso 4 Las cuatro extremidades, una tras otra, a intervalos iguales No
Trote 2 Bípedos diagonales alternos: anterior izquierda con posterior derecha, y al revés Sí, entre cada diagonal
Galope 3 En galope a la derecha: posterior izquierda, diagonal izquierdo (anterior izquierda y posterior derecha a la vez) y anterior derecha Sí, con las cuatro patas en el aire

El paso

La FEI define el paso como un aire marchado a cuatro tiempos, regular y bien marcado, con intervalos iguales entre cada tiempo. Esa regularidad, junto con la relajación, tiene que mantenerse en todos los ejercicios al paso.

El defecto más grave es el paso amblado. Ocurre cuando la mano y el pie del mismo lado se mueven casi a la vez, de modo que el paso se vuelve casi lateral. El reglamento lo considera un deterioro serio del aire. Por la misma razón, en la prueba de control de aires del TREC se penaliza el paso que se «diagonaliza».

La FEI reconoce cuatro pasos:

  • Paso medio: claro, regular y de alargamiento moderado. El caballo pisa por delante de las huellas de las manos.
  • Paso reunido: más corto y elevado, con el cuello alto y arqueado y el caballo en autoportación. Cubre menos terreno, pero con más actividad.
  • Paso largo: cubre todo el terreno posible sin prisa. El jinete deja que el caballo estire la cabeza y el cuello hacia delante y abajo, sin perder el contacto.
  • Paso libre: paso de relajación en el que el caballo tiene libertad total para bajar y estirar la cabeza y el cuello.

El trote

El trote es un aire de dos tiempos. El caballo apoya por bípedos diagonales alternos, separados por un momento de suspensión. Sus pasos tienen que ser libres, activos y regulares. La calidad del trote se juzga por la regularidad y la elasticidad, la cadencia y la impulsión, que nacen de un dorso flexible y unos posteriores bien implicados.

Variantes reconocidas por la FEI:

  • Trote de trabajo: entre el reunido y el medio, propio del caballo que aún no está preparado para la reunión.
  • Alargamiento de pasos: se pide en las pruebas de caballos de cuatro años. Es un paso intermedio antes del trote medio.
  • Trote reunido: pasos más cortos, con los corvejones muy implicados y las espaldas más libres, pero sin perder elasticidad ni cadencia.
  • Trote medio: alargamiento moderado, más «redondo» que el trote largo.
  • Trote largo: el caballo cubre todo el terreno posible, sin precipitarse, gracias a una gran impulsión de los posteriores.

En las pruebas de doma, todo el trote se monta sentado salvo que la reprise indique lo contrario. Fuera de la pista, el trote levantado es el habitual para trabajar y hacer rutas, porque descarga el dorso del caballo.

El galope

El galope es un aire de tres tiempos. En el galope a la derecha, el orden de apoyos es:

  1. posterior izquierdo;
  2. diagonal izquierdo, es decir, anterior izquierdo y posterior derecho a la vez;
  3. anterior derecho.

Le sigue un momento de suspensión con las cuatro patas en el aire. De ahí viene la expresión «galopar a la derecha» o «a la izquierda»: indica qué anterior avanza más, la llamada mano del galope. En los círculos, lo correcto es galopar con la mano del lado hacia el que se gira.

Variantes reconocidas por la FEI:

  • Galope de trabajo, alargamiento de trancos, galope reunido, galope medio y galope largo: la misma lógica que en el trote.
  • Galope en trocado (contragalope): el caballo galopa con la mano de fuera por delante. Es un ejercicio de equilibrio y de enderezamiento que se hace en reunión.
  • Cambio de pie simple: transición directa del galope al paso, de tres a cinco pasos claros, y salida inmediata al galope con la otra mano.
  • Cambio de pie en el aire: el caballo cambia de mano en un solo tranco, durante el momento de suspensión, con anteriores y posteriores a la vez. En niveles altos se hace en series, cada cuatro, tres, dos o un tranco.

Cómo reconocer los aires desde el suelo

  • Paso: se oyen cuatro golpes regulares y nunca hay un momento sin apoyo.
  • Trote: se oyen dos golpes y las patas se mueven por parejas en diagonal. Es el aire más fácil de oír en una pista dura.
  • Galope: se oye un ritmo de tres golpes y un silencio, que es la suspensión.

Si en el galope se empiezan a oír cuatro golpes, el diagonal se ha separado y el galope ha perdido calidad. En el paso, si se oyen dos golpes casi seguidos del mismo lado, el caballo está amblando.

Otros aires: andadura y aires especiales de algunas razas

Algunas razas tienen, de forma natural, aires distintos de los tres clásicos. Son los llamados aires laterales o «de andadura», en los que se mueven a la vez las extremidades del mismo lado. En doma clásica no se buscan: como hemos visto, el paso con tendencia lateral es un defecto grave según la FEI.

Material para trabajar los aires

El trabajo de los aires empieza muchas veces a la cuerda, antes de montar. Para proteger las extremidades durante el trabajo se usan protectores o vendas. Las fustas de doma, por su longitud, permiten ayudar sin soltar las riendas.

Fuentes

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